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Crónica / Resumen del segundo encuentro del Taller 'Sacando los pies del tiesto'
Segundo encuentro del taller 'Sacando los pies del tiesto'

El segundo encuentro del taller Sacando los pies del tiesto. Abordar la crisis desde prácticas alternativas  tuvo como eje central la noción de "cuidar" y se llevó a cabo en el local de Tramallol, una "cooperativa de iniciativas profesionales interconectadas" que, según explican en su web, "engloba a gente que tiene todo en común, menos su trabajo". En este segundo encuentro participaron representantes de colectivos y asociaciones de ámbito local y estatal que están intentando construir "formas de (auto)organización que favorezcan los cuidados" y que apuestan por generar dinámicas procesuales que posibiliten la recuperación y/o activación de nuevos y viejos "lazos de vecindad, cercanía y solidaridad".

Partiendo de una perspectiva holística de la noción de "cuidar" y de una reivindicación crítica de la importancia que en el ámbito de los cuidados han tenido históricamente las mujeres, estos colectivos consideran que los afectos y los sentimientos pueden tener un potencial emancipador, es decir, ser usados como herramientas contrahegemónicas que nos permiten subvertir -o, al menos, sortear- las lógicas del capital. En esta ocasión participaron trece colectivos, cinco de los cuales -Diagonal Periódico, El Enjambre sin reina, ODS-Oficina de Derechos Sociales de Sevilla, Red de Moneda Social "Puma" y Taraceas Sociedad Cooperativa- ya estuvieron en el primer encuentro. Los otros ocho fueron Colectivo VIDAR, Área Ecofeminista de Ecologistas en Acción, Equipo de Investigación Feminista del País Vasco, Grupo de Crianza Espacio Vacío, Hiria Kolektiboa, MYLAND (Asociación Educativa), Tramallol y Zemos98.

Antes de comenzar el encuentro, a cada uno de estos colectivos se le entregó una ficha en la que, además de preguntarle por distintas cuestiones vinculadas con su trayectoria, estructura y ámbito de trabajo (¿cuánto tiempo llevan en activo?, ¿cómo se financian?, ¿qué estrategias metodológicas están siguiendo?, ¿con qué periodicidad se reúnen?, ¿cuáles son los colectivos con los que colaboran y/o con los que le gustaría colaborar?...), también se le pedía que contaran las iniciativas y experiencias relacionadas con los cuidados que están llevando a cabo o que pretenden llevar a cabo a corto, medio y largo plazo.

Al igual que en el primer encuentro, la presentación de los grupos se realizó a partir de una lectura cruzada de estas fichas, es decir, la ficha de cada colectivo fue leída por un representante de alguno de los otros colectivos participantes. Y tras esta primera toma de contacto, hubo una charla con una activista vinculada al tema en torno al que se articulaba el encuentro, en este caso Marilyn Machado que habló de la experiencia de Procesos de Comunidades Negras de Colombia-PCN, una plataforma que reúne a más de un centenar de organizaciones de este país latinoamericano y que tiene entre sus principales objetivos la "defensa del territorio y de los recursos naturales, la búsqueda del reconocimiento de los derechos étnicos, culturales, territoriales, sociales, económicos y políticos de la población afrodescendiente de Colombia y el fortalecimiento de procesos organizativos autónomos".

Marilyn Machado durante su intervención en el segundo encuentro del taller 'Sacando los pies del tiesto'

En el inicio de su intervención, Marilyn Machado leyó un breve texto de saludo en criollo palenquero -la lengua de sus "ancestros": los descendientes de los "cimarrones"1 de San Basilio de Palenque (considerado como "el primer pueblo libre de América Latina")- y denunció la injustica que se está cometiendo con su compañero Félix Manuel Banguero, uno de los fundadores de Procesos de Comunidades Negras-PCN, que se encuentra actualmente en prisión acusado de colaborar con la guerrilla. "Una acusación que no tiene ningún sentido", aseguró Machado, "y que refleja la persecución y el hostigamiento que estamos sufriendo en Colombia quienes trabajamos en defensa de los derechos humanos". "Porque en mi país", añadió, "hay fuerzas invisibles y muy poderosas que de manera más o menos soterrada están presionando para que se criminalice la protesta social". 

Marilyn Machado continuó su charla con la proyección de un vídeo que la banda Grupo Bahía ha realizado de su canción Te vengo a cantar . El vídeo se grabó en el municipio de Guapi, situado en el departamento de Cauca, y en él aparece mucha gente que forma parte o que es cercana a Procesos de Comunidades Negra-PCN, una organización que lleva ya 20 años reivindicando la necesidad de que se reconozca la diversidad y especificidad cultural de los afrodescendientes colombianos. "Os pongo este vídeo", explicó, "porque creo que tanto la letra de la canción como las imágenes que le acompañan reflejan de forma muy hermosa algo que para el PCN es fundamental: tenemos que aprender a ver la vida de una manera integral, ser conscientes de que no estamos sólo, de que somos muchos los que queremos vivir dignamente y en armonía con nuestro entorno". En este sentido, Marilyn Machado señaló que el trabajo que lleva a cabo el PCN está estrechamente ligado a la noción de cuidado -"cuidar de nuestra comunidad, cuidar de nuestro entorno, cuidarnos unos a otros"-, aunque hasta ahora nunca habían usado de forma explícita este concepto (pero sí otro similar -y que, de algún modo, lo contiene- como el de "buen vivir").

   

 

Machado indicó que en Colombia gran parte de los afrodescendientes se concentran en la costa del Pacífico y, en menor medida, en la franja costera del Caribe y en ciudades como Cali. "En cualquier caso", quiso puntualizar, "hay afrocolombianos en todas las regiones del país, algo que con demasiada frecuencia se ha intentado invisibilizar". Uno de los principios más arraigados en esta comunidad es la idea de que el ser humano forma parte de la naturaleza, que ésta no está a su servicio y que, por ello, debemos aprender a ver el territorio "como una extensión de nosotros mismos" (pues todo lo que en él y con él hagamos terminará afectándonos).

Partiendo de esta premisa, el PCN propone contraponer a la lógica del capital, que prioriza "el intercambio económico sobre cualquier otro criterio" y propicia una "cosificación de las relaciones interpersonales", la ya citada noción de "buen vivir". Una noción que, según Machado, nos plantea que nuestro bienestar -como sujetos individuales y como sujetos colectivos- no puede desligarse del bienestar de los demás ("no tiene sentido que yo esté bien, si no lo está el que vive a dos cuadras de mí") y que es necesario generar "prácticas de cuidado integral" que cubran tanto nuestras necesidades físicas y corporales como nuestras necesidades inmateriales o de índole espiritual. 

En este punto de su intervención, Marilyn Machado señaló que el más importante "principio político-organizativo" del PCN es la reivindicación de que los afrodescendientes de Colombia son un sujeto (un "ser") colectivo, una comunidad con una cultura y una identidad propia. No hay que olvidar que hasta hace muy poco tiempo, casi ningún afrodescendiente colombiano ha vivido esa condición con orgullo, pues existe un entramado simbólico y discursivo que carga de connotaciones negativas todo lo relacionado con lo negro y es muy difícil escapar de esa lógica. "Asumir con orgullo nuestra identidad y nuestra historia", subrayó Machado, "es el primer paso para poder empoderarnos. Esto es algo que siempre ha tenido muy claro nuestro compañero Félix Manuel Banguero que considera que nuestros antepasados esclavizados pudieron comenzar su proceso de emancipación gracias a que tomaron conciencia de que eran un sujeto colectivo".

Otra noción muy importante para el PCN es la de "renaciente" (de hecho, la página web de esta organización es renacientes.org), un término, hoy casi en desuso, que los afrodescendientes colombianos acuñaron para expresar que eran personas a las que les había tocado "renacer" (volver a ser), pues la esclavitud representó para ellos una "especie de muerte en vida". En este sentido, Machado denunció que las comunidades negras de Colombia -y, por lo general, de toda América Latina- no sólo no han recibido aún la "reparación histórica" que se les debe, sino que además siguen sufriendo un intenso proceso de invisibilización y de negación identitaria y territorial.

En la conclusión de su charla, Marilyn Machado quiso resaltar el importante papel que las mujeres en general y las matronas en particular han desempeñado en la organización de la vida social y comunitaria de las sociedades afrodescendientes colombianas. "En nuestras comunidades", explicó Machado citando un documento del PCN, "las matronas ejercen de guías, de consejeras, de conciliadoras... Administran el poder cultural que se les delega para construir y reconstruir lazos socio-afectivos y tejer relaciones familiares que van más allá de la consanguinidad". Ellas son las que se encargan de todo lo relacionado con el proceso del parto, incluyendo también el rito de la "ombligada" que consiste en que el trozo de ombligo desprendido del recién nacido, primero se liga con algún elemento de la naturaleza (con la idea de que el niño adquiera sus propiedades) y después se sepulta bajo tierra cerca del lugar en el que se ha producido el alumbramiento. "Un rito que tiene una gran carga simbólica y afectiva para nosotros", recalcó Machado, "porque, por un lado, hace que sintamos que estamos conectados -ombligados- con la naturaleza y, por otro lado, nos arraiga al lugar en el que hemos nacido".

Imágenes del segundo encuentro del taller 'Sacando los pies del tiesto'
Imágenes del segundo encuentro del taller 'Sacando los pies del tiesto'

Tras la charla de Marilyn Machado y una breve pausa con merienda incluida (cortesía de Tramallol), se pasó a la fase de trabajo en pequeños grupos que se articuló en torno a lo que organizadores del taller denominaron "dinámica de las flores": cada grupo de trabajo tenía que elegir varias prácticas o actividades vinculadas a los cuidados y detectar y analizar cuáles eran las razones por las que éstas se habían puesto en marcha (sus motivaciones), los efectos positivos que podían ayudar a generar (sus potencialidades) y las distintas amenazas que se cernían sobre ellas (sus plagas).

Estas "motivaciones", "potencialidades" y "plagas" las fueron escribiendo en notas adhesivas de tres colores distintos (verdes, amarillas y rosas, respectivamente) que después, en el debate final, colocaron sobre un mural en el que cada una de las prácticas escogidas aparecía representada como si fuera una flor2. Todo ello con el objetivo de buscar el sustrato (biopolítico) común que comparten las distintas prácticas vinculadas a los cuidados y, a partir de ahí, intentar proponer una definición más o menos consensuada y precisa de la noción de "cuidar" (desde la premisa de que dicha definición podría serle útil a los colectivos participantes, al proporcionarles un marco teórico que les puede ayudar a evaluar y [re]orientar su trabajo).

Las prácticas, algunas de índole más abstracta y genérica y otras de carácter más específico, que finalmente se escogieron fueron las siguientes: la escucha activa, que te permite "vincularte con el otro" y fomenta la "creación de redes y comunidades"; la gestión emocional de grupos, "fundamental para que un colectivo o comunidad realmente funcione como tal"; las luchas feministas que "han posibilitado que nos reapropiemos de nuestros cuerpos" y que tomemos conciencia de que "lo personal es político"; la creación de "lugares colectivos" (lugares donde lo público y lo privado se entremezclan y que tienen una gran "capacidad generativa"); y las propuestas de reapropiación de los procesos de parto, nacimiento y crianza, en la actualidad excesivamente medicalizados y burocratizados.

Como motivaciones de estas prácticas se mencionaron, entre otras, la búsqueda de un aprendizaje colectivo -"que nos ayuda a conocernos y reconocernos junto a otrxs"-, el deseo de construir "espacios de cooperación y confianza" o la necesidad de romper con unos ritmos y tiempos que sólo nos provocan estrés e infelicidad. Con respecto a sus potencialidades se resaltó que hacen que "nuestras vidas sean más habitables", que contribuyen a generar experiencias de empoderamiento (tanto a nivel individual como colectivo) o que ayudan a que las organizaciones se transformen en espacios desjerarquizados y horizontales. Y en relación a sus plagas se subrayó que la principal es la persistencia del "sistema heteropatriarcal capitalista blanco" y de las inercias y lógicas que, directa o indirectamente, éste lleva aparejado (individualismo, binarismo de género, rigidez institucional, imposibilidad de dedicar tiempo a actividades supuestamente no productivas, dificultad para asumir e integrar el disenso...).

A modo de conclusión, los participantes del segundo encuentro del taller Sacando los pies del tiesto. Abordar la crisis desde prácticas alternativas  señalaron que hay que revalorizar los cuidados ("pues son esenciales para nuestro bienestar") y explorar el potencial transformador que, a día de hoy, éstos tienen. A su vez, también plantearon la necesidad de no desligar la reivindicación de los cuidados de la defensa de lo colectivo y de tomar conciencia tanto del papel crucial que históricamente han desempeñado las mujeres en todo lo relacionado con ellos ("hablar de cuidados es hablar de procesos y trabajos que siempre hemos llevado a cabo nosotras y que, además, han estado invisibilizados e infravalorados") como de las posiciones diferentes que hombres y mujeres continuamos ocupando respecto a los mismos.  

   


AUDIOS DEL SEGUNDO ENCUENTRO DEL TALLER 'SACANDO LOS PIES DEL TIESTO' 

 
Presentación general del taller [Descargar 9,3MB]


Presentación de los grupos que participaron en el encuentro [Descargar 13,2MB]*

* Audio con poca calidad de sonido 


Charla de Marilyn Machado [Descargar 37,9MB]


Puesta en común y debate final [Descargar 61,7MB]

 

 

 

 

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1.- En América Latina se llamó cimarrones a los esclavos negros rebeldes -en muchos casos, fugitivos- que llevaban una vida de libertad en rincones apartados denominados palenques o quilombos).  [^]
2.- En el tallo de dichas flores, se colocaron las notas adhesivas verdes con las motivaciones; en sus pétalos, las notas adhesivas amarillas con las potencialidades; y alrededor de las mismas, las notas adhesivas rosas con las plagas.  [^]