siguenos en:

Síguenos en FecebookSíguenos en Twitter

 

Inicio arrow La deshumanización del mundo arrow Resúmenes de las intervenciones en el Seminario I de La deshumanización del mundo arrow Javier Echevarría: "Hay que crear un contrapoder civil para regular el control social que permiten las nuevas tecnologías"
Javier Echevarría: "Hay que crear un contrapoder civil para regular el control social que permiten las nuevas tecnologías"

Javier EcheverríaEliminar las barreras lingüísticas y económicas, promover una interactividad real, desarrollar políticas educativas para un uso universal, crítico y libre de los medios electrónicos o consolidar los derechos a la intimidad y a la privacidad son algunas de las iniciativas que Javier Echeverría propone para intentar "humanizar, civilizar y democratizar" el mundo digital. Todas estas iniciativas se integrarían en un proyecto global, que entre otras propuestas, apuesta por ampliar y adaptar la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 a lo que el autor de Telépolis llama "Espacio Electrónico" o "Tercer Entorno". 

Ciberespacio, mundo digital, autopistas de la información, infoesfera, tercera ola, e-espacio, sociedad de la información..., distintas denominaciones (cada una con un matiz teórico específico) que hacen referencia a un mismo fenómeno: las grandes y profundas transformaciones sociales que están generando las nuevas tecnologías de la comunicación y la información en la sociedad contemporánea. Javier Echeverría, por su parte, se decanta por Tercer Entorno y/o Espacio Electrónico, conceptos que explicó detalladamente en la intervención que puso fin a la primera fase del Ciclo de Conferencias La deshumanización del mundo, un proyecto de la Universidad Internacional de Andalucía para crear una estancia continuada de reflexión que analice desde distintas perspectivas el paisaje crítico en que el humanismo se encuentra.

El Tercer Entorno, según Javier Echeverría, es representacional y multicrónico, permite la comunicación a distancia, rompe con nociones como la territorialidad, está orientado a la acción en red y, por el momento, sólo es bisensorial (accesible al sentido de la vista y del oído). En términos aristotélicos transforma las categorías de espacio, tiempo, relación, acción y pasión, lo que le convierte en una nueva modalidad de poder cuyo capacidad de control social es enorme.

Pensar en un Tercer Entorno implica la existencia de un primer y segundo entorno que Javier Echeverría identifica con la Physics (naturaleza, campo, cuerpo físico) y la Polis (ciudad, identidad cultural, Estado), respectivamente. El autor de Cosmopolitas Domésticos asegura que cualquier ser humano, independientemente de su cultura y procedencia geográfica, dispone (y seguirá disponiendo) de primer y segundo entorno, pero lo significativo de nuestra época es que progresivamente cada vez más elementos y artefactos relacionados con el Tercer Entorno se van incorporando a nuestra vida cotidiana y configuran nuestra relación con el mundo. Desde teléfonos móviles a tarjetas de créditos, pasando por los ordenadores personales, la World Wide Web, las agendas electrónicas, la televisión e incluso el DNI.

Javier Echeverría y Pedro G. Romero (miembro del comité organizador de UNIA arteypensamiento)Javier Echeverría señala que estas nuevas tecnologías posibilitan la creación de un nuevo espacio social que no destruye al primer y segundo entorno sino que se superpone a ellos y los transforma. El problema es que para acceder a dicho espacio -"para conectarnos"- es necesaria la mediación de lo que Javier Echeverría llama "Señores del Aire". A diferencia de lo que sucede en el Segundo Entorno, los Señores del Aire no son los Estados ni instituciones públicas trasnacionales. Son compañías comerciales (casi siempre grandes multinacionales) como Microsoft, Intel, Dell, Sony o Telefónica. Cada Señor del Aire tiene su marca, que nos acompaña en nuestros recorridos por el espacio electrónico, y los ciudadanos-usuarios deben acatar sin capacidad de respuesta las normas que unilateralmente haya establecido.

Pero Javier Echeverría nos recuerda que el Tercer Entorno no surge de la nada . "No es la tecnología en sí la que genera este nuevo espacio sino las actividades y decisiones del ser humano", subraya. El Espacio Electrónico es fruto de una sociedad compleja, profundamente industrializada, en la que se ha alcanzado un alto conocimiento tecnológico y científico (que incluye la creación de avanzados lenguajes de programación informática) y existen recursos humanos muy cualificados. Supone la expansión de un sistema capitalista que se asienta sobre un consumo de masas controlado por compañías privadas que establecen entre ellas una competencia feroz.

Ante este panorama, Javier Echeverría ve lógica cierta reacción tecnofóbica, pero cree que esa actitud es "políticamente irresponsable" ya que no contribuye a mejorar un espacio que para las nuevas generaciones se percibe como algo natural, incluso como un signo de identidad cultural. Por ello, desde un confesado posicionamiento e-social-demócrata, Javier Echeverría apuesta por humanizar el mundo digital creando un contrapoder civil que haga frente al creciente control que ejercen los Señores del Aire. Debe ser un reto a medio y largo plazo, cuyo primer paso sería la aprobación de una "e-declaración de los Derechos Humanos" que estuviese firmada no sólo por los Estados sino por las grandes empresas multinacionales.