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Resumen de la intervención de Ramón Parramon

Ramón ParramonDirector de Idensitat Calaf_Barcelona/01_02, un proyecto que promueve intervenciones y debates en el ámbito de la creación vinculada al espacio público, Ramón Parramon considera que los nuevos movimientos sociales están incrementando de manera visible el desarrollo de estrategias alternativas a los programas políticos institucionales. A la vez, estos colectivos emergentes -caracterizados por un pluralismo de ideas y de valores- tratan de generar reformas políticas y jurídicas que hagan viable una participación ciudadana más activa y directa en los procesos institucionales de toma de decisión. Pero estos nuevos movimientos ciudadanos, herederos del pensamiento contracultural y de las organizaciones antisistema, no conciben la participación como un fin en sí mismo, sino como un medio, como una metodología necesaria para conseguir un objetivo: mejorar la calidad de vida.

Sobre la convicción de que se pueden articular alternativas de cambio ("otro mundo es posible"), en los últimos años los nuevos movimientos sociales han logrado una fuerte visibilidad a través de la conquista de ciertos espacios públicos, de una estrecha comunicación en red (potenciada por el uso de internet) que posibilita integrar actuaciones locales en dinámicas globales y de una presencia destacada en los medios de comunicación.

Durante su intervención en la jornada final de Divergencias, Ramón Parramon analizó el posible papel del arte en la construcción de este nuevo escenario social. No es un debate nuevo. Desde hace varias décadas, en numerosos foros se ha analizado la posibilidad de que las prácticas artísticas generen espacios participativos, y ya a finales de los 80 el Group Material de Nueva York se preguntaba por las acciones que debían realizar los artistas para involucrar a los ciudadanos en la creación de nuevas realidades políticas, sociales y culturales. Con un objetivo parecido pero adaptándose a las circunstancias actuales, el programa de Idensitat Calaf_Barcelona/01_02, incluyó un conjunto de debates que abordaban la posibilidad de desarrollar estrategias de representación urbana a partir de propuestas y acciones culturales promovidas desde el ámbito del arte. A su vez, en el marco de este programa, se analizó el trabajo desarrollado por numerosos colectivos sociales (ajenos, en principio, al mundo de la producción artística) que están llevando a cabo iniciativas basadas en la participación colectiva a partir de estrategias de representación cultural. "Los proyectos artísticos, señaló Ramón Parramon, pueden articularse como una actividad vinculada a la comunidad que propicia una reapropiación del espacio público y favorece una reactivación de los procesos de transformación social".

Idensitat Calaf_Barcelona/01_02, un proyecto dirigido por Ramón ParramonPara Ramón Parramon la noción de arte público (que hace referencia a prácticas artísticas cuya finalidad es intervenir, incidir e interactuar en el ámbito de lo público) es una categoría obsoleta, pues se centra más en la forma que en los contenidos y los objetivos. Hay que tener en cuenta que esta noción surgió en los años 70, cuando en varios países se promulgaron leyes para invertir en "arte" el 1% de los presupuestos reservados para las infraestructuras públicas. Mientras en Holanda, Francia, Canadá o Estados Unidos, esta iniciativa legislativa ha contribuido a la emergencia de una escena artística a gran escala que se implica directamente en los procesos de transformación urbana, en España el presupuesto casi siempre se ha destinado a la restauración del patrimonio arquitectónico o, en todo caso, a la construcción de pretenciosos artefactos monumentales.

Representativo son los casos de Madrid, Oviedo o Barcelona. En esta última localidad, bajo el auspicio de Oriol Bohigas, se llevó a cabo un profundo proceso de transformación urbana durante los años 80 que buscaba una "monumentalización de la periferia" colocando una escultura en cada plaza o parque rehabilitado. "Aparentemente, precisó Ramón Parramon, la intención era reforzar la identidad de los vecinos en relación al lugar, pero en el fondo eran monumentos conmemorativos del proyecto político que en ese momento estuviera vigente". Frente a esto, no se han desarrollado programas públicos que promuevan el arte desde una actitud crítica y reflexiva con el contexto o que posibiliten la existencia de prácticas creativas experimentales en las que participen colectivos ciudadanos. De esta forma, las decisiones finales en los procesos de transformación de las ciudades siguen estando en manos de urbanistas, empresarios inmobiliarios y políticos.

Un ejemplo de programa institucional de arte público que ha permitido "hacer ciudadanía" desde un enfoque participativo, puede encontrarse en el marco de la iniciativa inSite en Tijuana (zona fronteriza entre México y Estados Unidos), donde se ha logrado convertir a la comunidad en un sujeto colectivo que co-participa en la producción de capital simbólico y cultural. Sin embargo, tanto en éste como en otros procesos de colaboración, se suele generar un desequilibrio en el reparto de beneficios: mientras los artistas y las instituciones obtienen unas ganancias bastante claras (prestigio, remuneración, difusión de sus obras), la comunidad, en tanto que co-autora de toda esta dinámica, ¿qué consigue? Según Parramon para que haya un verdadero enriquecimiento mutuo que legitime la práctica colaborativa, es necesario reclamar un protagonismo y un reconocimiento de la autoría de todos los participantes en estos proyectos. "En cualquier caso, subrayó Ramón Parramon, cuando desde planteamientos artísticos (o antropológicos, o arquitectónicos,...), un autor o colectivo pretende desarrollar un trabajo en el que se busca la implicación de otros individuos u organizaciones, debe establecerse un proceso de diálogo y negociación previa, en el que cada agente afectado deje claro cuáles son los objetivos que persigue".

A juicio de Ramón Parramon, co-director del Master Diseño y Espacio Público en Elisava/Universitat Pompeu Fabra, los discursos artísticos en su relación con otras disciplinas pueden activar proyectos de fuerte carga política, sobre todo a partir de la identificación y el análisis de las construcciones sociales y de las estructuras de poder que se camuflan en contenidos culturales y simbólicos aparentemente neutrales. Parramon considera que hay dos vías fundamentales para articular estos procesos de desenmascaramiento: por un lado, detectar, analizar y evidenciar dichas construcciones; por otro, implicarse de una forma activa en la investigación y generación de procesos de transformación social. Ambas vías requieren posicionarse y se pueden llevar a cabo desde diferentes puntos de partida: contra el sistema o desde dentro el sistema como agente subversivo.

En un contexto en el que los colectivos ciudadanos reclaman cada vez con más fuerza una participación directa en la toma de decisiones, la institución Arte debe tener un papel activo en este proceso de cambio, aunque con ello ponga en peligro su supervivencia o su autoproclamada independencia de todo tipo de servidumbres políticas y sociales. "Si queremos que la producción cultural tome parte en este momento socialmente sensible, advirtió Ramón Parramon, es necesario superar el discurso dominante que ha construido el arte en los dos últimos tercios del siglo XX, basado en la creación de una realidad propia y autosuficiente que sólo tiene sentido dentro de unos parámetros endogámicos". Pero no hay que olvidar que ya desde los años 60 se han ido desarrollado numerosas prácticas estéticas que desde presupuestos formales y conceptuales híbridos (que mezclan lenguajes, discursos y formatos) propugnan el compromiso político, la responsabilidad social del artista, la apuesta por la multidisciplinariedad o la disolución de la noción clásica de autoría.

Imagen del folleto de I [&] Territorio/Participación, un proyecto de Ramón ParramonEstas prácticas, que se detectan no por sus aspectos formales sino por los planteamientos ideológicos y las metodologías de trabajo que articulan, colocan a la producción artística en una situación de profunda crisis. Una crisis que, según Parramon, puede re-conducirse por dos caminos: por un lado, optando por una perdida total de la autonomía del arte, que se convertiría en mero instrumento al servicio de intereses propagandísticos, mercantiles o decorativos; por otro lado, apostando por una redefinición de sus funciones y objetivos, asumiendo su papel de instancia mediadora que da visibilidad a determinados posicionamientos socio-políticos a través de un trabajo interdisciplinario y colaborativo. El problema, bajo el punto de vista de Ramón Parramon, es que la propia tradición de la institución Arte y las infraestructuras que perpetúan su existencia, tratan de neutralizar las potencialidades subversivas de las prácticas que optan por el segundo camino. "Así, puntualizó Ramón Parramon, la mayor parte de los centros de arte, museos, galerías, instituciones educativas..., contribuyen a una concepción de la creación estética en términos de espectáculo cultural, actualizando valores como la sofisticación, la importancia de la novedad o la visión del artista como un ser visionario, críptico, extravagante y con escasa capacidad para hacer partícipe de su discurso a sectores más amplios de la sociedad".

A pesar de todo esto, Ramón Parramon apuesta por el desarrollo de prácticas artísticas (en cualquiera de sus vertientes) que incorporen planteamientos, metodologías, contenidos y objetivos ajenos a lo que tradicionalmente ha constituido la esencia del arte. Todo ello sin olvidar que las propuestas artísticas que interactúan con las acciones de los movimientos sociales adquieren su verdadero sentido cuando son capaces de activar situaciones socio-políticas que posibiliten cambios reales. Para ello, Parramon cree que es urgente propiciar la aparición y consolidación de nuevas estrategias discursivas y formas de producción que canalicen propuestas de "activismo cultural" (expresión acuñada por Brian Wallis en referencia a la utilización de medios culturales para promover la transformación social) desde presupuestos plásticos, urbanísticos, arquitectónicos o de cualquier otra disciplina que produzca mensajes visuales y formales. Haciendo suya una idea de Federico Mayor Zaragoza, Ramón Parramon, insta a los ciudadanos a que se involucren en todo tipo de debates sobre la vida política, cultural, económica o social, utilizando para ello los distintos medios y formatos de comunicación que existen. "Porque la participación activa en estos debates, afirmó Ramón Parramon, dota al ciudadano de poder para promover transformaciones sociales que, aunque aparentemente sean insignificantes, pueden terminar incidiendo en estructuras más amplias y globales".

En la segunda parte de su intervención en Divergencias, Ramón Parramon presentó algunos de los trabajos de creación e investigación en los que ha participado durante los últimos años.

A partir de un concurso público para incorporar elementos artísticos en distintas estaciones de metro de Barcelona, Ramón Parramon ha diseñado el proyecto i[&] Territorio/Participación en la línea que llega a la estación de Torre Baro / Vallbona, situada en una zona periférica que durante mucho tiempo ha estado muy mal conectada con el resto de la ciudad. De hecho, la falta de transporte público y de otras infraestructuras está detrás de las principales reivindicaciones históricas de los habitantes de esta zona de Barcelona, donde existe una poderosa red asociativa que ha estado involucrada en la lucha social y obrera a través de diversos frentes. "En la década de los 70, recordó Ramón Parramon, un vecino de Vallbona que trabajaba en la compañía de autobuses llegó a secuestrar uno de ellos para desmontar la teoría de la administración de que no se podían manejar vehículos de grandes dimensiones en las empinadas calles del barrio (que está situado en un territorio bastante accidentado)". El trabajo de i[&] Territorio/Participación se articula a través de tres ámbitos de actuación: espacio Proceso, espacio Metro y espacio Web. A partir de una serie de encuentros, entrevistas y talleres monográficos, espacio Proceso pretende generar debates y contenidos sobre las diversas problemáticas de la zona, siempre en estrecha colaboración con los vecinos, desde los más mayores -que protagonizaron el proceso de ocupación y de autoconstrucción que originó este asentamiento urbano- a los más jóvenes -que desde parámetros vivenciales muy diferentes tienen mucho que decir sobre el presente y el futuro de este barrio. A su vez, se dará visibilidad a los resultados de este trabajo de colaboración a través del espacio Web del proyecto (www.iproject.org) y de diversas propuestas expositivas en las instalaciones de la estación Torre Baro / Vallbona (espacio Metro).

Con la misma idea de desarrollar procesos de trabajo multidisciplinares que buscan una profunda interacción con el contexto socio-político en el que se inscriben, Territorios Ocupados trató de articular una especie de narración colectiva sobre la transformación urbanística que está experimentando el entorno de la desembocadura del río Besòs, una de las zonas más pobladas y degradadas de Barcelona. "Oficialmente, precisó Ramón Parramon, Territorios Ocupados se inició en el año 96 y se desarrolló durante todo el 97, pero al ser un proyecto que puso en marcha un proceso real de colaboración con la comunidad donde se desarrollaba, se ha logrado establecer una relación a largo plazo que ha ido generando nuevas iniciativas de cooperación en fechas posteriores". A partir de un intenso y extenso trabajo de campo realizado con habitantes de el barrio de La Mina (Sant Adrià de Besòs) y de las localidades de Santa Coloma y Montcada i Retxac, Territorios Ocupados quiere desvelar las voces ocultas y críticas que cuestionan los planes urbanísticos que se están aplicando en distintas área periféricas de Barcelona. Sirviéndose de las nuevas tecnologías ("que facilitan un trabajo interactivo", señaló), del análisis antropológico y de los recursos estilísticos y expresivos del documental periodístico, el fruto de los procesos de investigación de Territorios Ocupados se ha exhibido en el Centro de Arte Santa Mónica de Barcelona (2000) y en el marco de la exposición Barcelonès (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, 1999).

Ramón ParramonEn la fase final de su intervención en Divergencias, Ramón Parramon presentó una publicación que recoge los distintos proyectos y debates desarrollados en la segunda edición de Idensitat Calaf_Barcelona, un programa que conjuga estrategias de representación y participación en el ámbito de la creación vinculada al espacio público. Con el título de Idensitat CLF_BCN/01_02. Proyectos de intervención crítica e interacción social en el espacio público, el libro se estructura en cinco apartados fundamentales. Bajo el epígrafe Textos, el primero de ellos incluye varios artículos sobre algunas de las cuestiones teóricas que plantea el proyecto Idensitat, desde la posibilidad de articular una práctica artística pública y crítica (Mundo público, de Nuria Enguita, responsable de exposiciones de la Fundació Antoni Tàpies e integrante del equipo directivo de UNIA arteypensamiento) a la construcción de especificidades locales desde la acción creativa (Aprendiendo del turista, del antropólogo Octavi Rofes). El segundo y el tercer apartado del libro se centran en las siete propuestas de intervención en el espacio público que participaron en la fase final de la convocatoria de Idensitat Calaf_Barcelona/01_02, de las cuales tres (las de Montserrat Cortadellas, Lara Almárcegui / Santiago Cirugeda y Colectivo Laberinto) fueron seleccionadas y pudieron llevarse a cabo durante el periodo 2001-2002. El capítulo titulado Idensitat_conexiones nos acerca a otros proyectos en torno a la temática de la participación y representación cultural que se han realizado en lugares como El Carbanyal en Valencia, Alcorcón en Madrid, o Bilbao La Vieja. Por último, Idensitat_debates da cuenta del conjunto de mesas redondas que se organizaron en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) los días 25 y 26 de octubre de 2002 en el marco de Idensitat Calaf_Barcelona/01_02.