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Documental N de Negri, 2000. Dirección: Carles Guerra

Fotograma de "N de Negri", documental dirigido por Carles GuerraEl ciclo de proyecciones El pensar en movimiento, movimientos del pensar se cerró el viernes 10 de octubre con la presentación de N de Negri, un documental dirigido por el artista y crítico de arte Carles Guerra en el que el filosofo político italiano disecciona la época del pensamiento que siguió a las revoluciones de finales de los setenta. Organizado como un abecedario (cada letra precede a un concepto, por ejemplo, d: detención, s: subsunción,...), el documental fue grabado la tarde del 6 de junio del año 2002 en la casa de Toni Negri en Roma, cuando el pensador italiano aún estaba sometido a un arresto domiciliario que le obligaba a dormir en la cárcel de Rebibbia cada noche.

Durante su intervención en la sede de La Cartuja de la Universidad Internacional de Andalucía, Carles Guerra -que recientemente ha comisariado el proyecto Después de la noticia. Documentales postmedia en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB)- aseguró que el origen de este documental partió de la imposibilidad de invitar a Toni Negri a dar una conferencia en Barcelona en el año 2000, puesto que al encontrarse bajo arresto domiciliario (situación que ha padecido hasta la primavera de 2003) no podía, legalmente, salir de Roma.

Fotograma de "N de Negri", documental dirigido por Carles GuerraEl virulento proceso judicial contra el autor de libros como Imperio o Spinoza subversivo comenzó tras el secuestro y asesinato en 1978 del destacado dirigente de la Democracia Cristiana, Aldo Moro, cuando el gobierno italiano promulgó una serie de medidas de emergencia que llevaron a la cárcel a centenares de personas que habían participado en las movilizaciones y acciones políticas que se desarrollaron en el país transalpino en los llamados "años de plomo". Toni Negri, como otros muchos ex-miembros de Potere Operaio, fue detenido en abril de 1979, acusándole, en un primer momento, de liderar una difusa constelación clandestina de organizaciones terroristas, y más tarde, de ser el instigador teórico y el responsable moral de las acciones que llevaron a cabo grupos como las Brigadas Rojas. Permaneció en prisión preventiva hasta 1983, cuando fue elegido diputado por el Partido Radical y consiguió la inmunidad parlamentaria. Pero la Cámara de Diputados no tardo mucho en retirarle dicha inmunidad y Negri decidió huir a Francia donde estuvo exiliado hasta 1997. Ese año regresó a Italia con la intención de forzar una amnistía para las numerosas personas que, como él, permanecían exiliadas o en la cárcel por sus actividades políticas en la década de los setenta. Sin embargo, volvió a ser encarcelado, y aunque poco después se le concedió el Tercer Grado y desde la pasada primavera goza ya de libertad, "a día de hoy, recordó Carles Guerra, Toni Negri sigue siendo víctima de un proceso judicial infame e injusto que todavía le impide disfrutar de derechos básicos como tener pasaporte".

Grabada originalmente en italiano, la entrevista de Carles Guerra a Toni Negri ha sido ya subtitulada al castellano, gracias a la colaboración de Arteleku-Diputación Foral de Gipuzkoa, y al inglés, por la mediación de la revista Grey Room. Como ya sugiere el título -N de Negri- el documental de Carles Guerra se estructura como un abecedario en el que cada letra corresponde a una o varias palabras y expresiones, alternándose las referencias a nociones analíticas del trabajo de Negri (i: Imperio; m: multitud) con una serie de términos que evocan en el pensador italiano vivencias y experiencias muy cercanas e intensas (e: exilio; d: detención/prisión). Antes de realizar la entrevista, Carles Guerra había preparado una selección de palabras, pero había algunas letras -como la "a" o la "q"- para las que no había encontrado ningún concepto específico. "Fue el mismo Toni Negri, rememoró Carles Guerra, quien me proporcionó la solución, proponiendo términos como Agostino (para la 'a') o la palabra latina quantum (de la que deriva capital) para la 'q'".

En los más de 130 minutos que dura N de Negri, el pensador italiano expone muchos de los planteamientos teóricos que ha desarrollado en obras como El tren de Finlandia, El poder constituyente (ensayo sobre las alternativas de la modernidad), El exilio o Las verdades nómadas: desde la habilidad que ha mostrado históricamente el capitalismo para vampirizar y neutralizar los procesos de transformación social, política y tecnológica que se generan en los márgenes del Sistema (cuestión que aborda al hablar de conceptos como biopoder o subsunción) a la emergencia y consolidación de una multitud difusa pero organizada (compuesta por una multiplicidad de agentes independientes aunque interconectados en red) que está siendo capaz de reapropiarse de los instrumentos de producción de inteligencia colectiva. En su larga e intensa conversación con Carles Guerra, Negri también analiza, entre otras cuestiones, los nuevos fenómenos migratorios, la diferencia entre éxodo y exilio (dos situaciones que confluyen en la figura del refugiado político), la búsqueda de modelos organizativos para re-pensar y re-inventar la militancia política, la visión del futuro como "una apertura infinita" en el que nada está predeterminado ("todo se construye a cada instante") o la re-elaboración con vocación subversiva de la noción marxista de "general intellect" (que puede concebirse como un instrumento de sabotaje al Sistema).

Fotograma de "N de Negri", documental dirigido por Carles GuerraGracias a su conocimiento y dominio de la Retórica -"yo no he conocido a nadie con una capacidad de oratoria como la suya", aseguró Carles Guerra- la entrevista se pudo registrar casi en tiempo real. Sólo hay cortes mínimos motivados por cuestiones técnicas o incidentales, de modo que el trabajo de montaje y edición posterior se redujo a los elementos fundamentales. En este sentido, Carles Guerra recordó que a principios de la década de los 60, Toni Negri -que por aquel entonces iniciaba su actividad como profesor de Teoría del Estado en la Universidad de Padua- ya iba con un megáfono a las puertas de las grandes fábricas y con su oratoria persuasiva y fascinante instaba a los obreros a que se rebelaran contra sus patronos. De hecho, puede considerarse a Negri como uno de los principales impulsores teóricos de la revolución social e intelectual que decretó el fin de la fábrica en su sentido clásico (como un territorio cerrado y autónomo, marcado por horarios muy estrictos y ajeno por completo al espacio del ocio) y de una concepción restringida del trabajo que circunscribe la actividad productiva y creativa al ámbito laboral.

Partiendo de esa premisa Negri explica en el documental de Carles Guerra su noción de "trabajo vivo" que plantea que la producción y creación de riquezas -materiales e inmateriales- en la sociedad contemporánea no se genera sólo en las actividades que se ejercen dentro de la esfera laboral, sino en muchos otros momentos de nuestra vida cotidiana: desde las tramas de cooperación social que benefician al tejido empresarial al trabajo cognitivo, afectivo y relacional. De este modo, rompe con la concepción marxista tradicional acerca del trabajo productivo e improductivo y con la división política entre obreros asalariados, no asalariados y parados. Categorías teóricas que, a juicio de Negri, no tienen en cuenta el poder del Capital para intervenir en todas las facetas de la vida (no sólo en la económica y/o laboral) y que además, no sirven para interpretar un mundo que tiende cada vez más a una absoluta intelectualización del trabajo.

Este documental se grabó poco después de que se publicara la primera edición de Imperio, un influyente libro de Toni Negri y Michael Hardt en el que se define el orden político y económico que se ha extendido a escala planetaria como un nuevo modelo de imperialismo basado en la monopolización de las armas (que permite legitimar unilateralmente el uso de la fuerza, como demuestra el ataque a Irak), la moneda (la imposición de normas financieras y comerciales transnacionales) el idioma (el inglés como lengua universal) y la información (el control de los medios y de las tecnologías de la comunicación). El Imperio de la era de la globalización reemplaza la soberanía de los Estados Naciones por un nuevo tipo de soberanía que ya no se basa en fronteras físicas, sino en un aparato descentralizado y sin territorio preciso en el que no tiene sentido hablar de los niveles tradicionales de desarrollo de una sociedad ("el tercer mundo está en el primero y viceversa", asegura Negri en la entrevista). "Algo que me parece muy significativo, resaltó Carles Guerra, es que la publicación de Imperio coincidiera con el estrenó de Gladiator, una película nefasta pero que anticipa el tiempo actual a través de una recreación escenográfica que representa la Roma imperial como si fuera Nueva York".